..., el sí, ya va a estar dicho en cada nube que se vislumbra desde la pequeña ventana del avión, en tu viaje con destino a mi vida. Cuando tomés el vuelo a mi alma, y tu equipaje sea tu experiencia y tu vida, el arribo estará programado a las Te amo: en punto, de mis palabras. Y ahí, cuando te espere, de frente, a las puertas del aeropuerto de la vida, te diré que sí, en la más firme de las confirmaciones, para asegurar que nos pertenecíamos. y entonces, aquel sueño, de que tu viaje hacia mis tierras fuera más que una ilusión, se había hecho realidad a las te quiero y media, en el valle del nosotros, cuando partamos juntos, otra vez, en el mismo avión, hacia el destino.