Más Reflexiones

¿Quién soy yo? ¿Qué estoy haciendo aquí?
Voy a partir de 2 puntos principales, que pueden o no definir pensamientos occidentales u orientales, pero que parece, más que representarlos, finalmente atravesarlos.
La existencia del ser humano, y su razón de existencia.
La existencia, bien entendido como naturaleza, puede ser de 2 tipos:
La primera está radicada en el plano físico o terrenal, y supone una existencia de un cuerpo físico que se manifiesta en la tierra, que tiene anatomía animal, y por lo tanto mantiene y comparte características propias de los animales. Incluyendo, los sentidos y las percepciones, así como los instintos y las cualidades básicas de supervivencia.
De allí nace entonces que el ser humano es un ser social, por lo tanto mantiene y busca diferentes ambientes o (hábitat) para desarrollarse, éstos ambientes han sido modificados de tiempo en tiempo para generar un sentimiento de comodidad (digno de la naturaleza física) y por lo cual entonces recurre a un proceso de adaptación en cada uno de los ambientes. Allí, entra un proceso digno de estudio, y que de hecho ha sido fuente de estudio por muchas personas a lo largo de las generaciones, El YO. El yo, o el ego, es simplemente una muestra de la naturaleza física de las personas en un ambiente de interacción social que permanece en constante cambio. Para algunas culturas este yo es inamovible e inalterable, pero mantiene una cualidad importante, el desarrollo.
Si bien es inmutable, porque no puede convertirse en otra cosa, si puede crecer, si puede expandirse y de hecho puede desarrollarse. Viéndolo de allí, entonces podemos considerar que este desarrollo supone una exposición a diferentes ambientes de interacción, que suponen además una exposición a una serie de aprendizajes que servirán al EGO de alimento. Si lo vemos así, entonces lo que en unas culturas de denomina transmutación, en otras simplemente es un desarrollo.

Regresando a la naturaleza de la existencia, se puede visualizar otro plano paralelo a la física, y es el territorio abstracto, donde viven los pensamientos, los sentimientos y las emociones, y que en otras culturas, sobre todo dictaminadas por la religión se conoce como plano espiritual.
El plano espiritual, entonces, es donde residen las demás capacidades del ser humano como la inteligencia, el pensamiento, la virtud, el razonamiento, etc. Ámbitos que no puede desarrollarse plenamente en el sentido físico, pero que tienen manifestaciones dentro de él. Este plano, considera que el ser humano tiene una esencia última que está condicionada por un ente más allá de las comprensiones mundanas, es decir, un alma. Este alma, al igual que el ego, debe ser alimentada y desarrollada, y que de hecho, es nuestro deber hacerlo, pues es la única manera en la que podemos considerar un plano espiritual. El punto aquí, es que el alma, condensa la esencia del ser humano, y transporta todos aquellos principios y valores que rigen la vida comunitaria, que de no existir un regidor, entonces sería imposible. Esta esencia, es para algunas religiones un plano espiritual creado A la imagen y semejanza de Dios, pues se considera que de existir un DIOS, éste no tiene existencia física, por lo tanto carece de características distinguibles y perceptibles por cualquier condición física, es decir, los sentidos. El transporte de esta esencia se hace a través de la educación, por lo tanto, aunque se manifiesta en el plano físico, es un plano puramente abstracto o espiritual.
Condensar esta información para que sea transferible, confiere una característica totalmente humana, y que ningún otro ser de la creación comparte, y es el sentido de la trascendencia. Para algunas culturas, sobre todo algunas nativas americanas, además del proceso físico que atraviesan los seres humanos de nacer, crecer, reproducirse y morir, debe existir un elemento capaz de hacer una trascendencia, es decir, un traspaso físico de un elemento abstracto. Esto, claro, debe desarrollarse mientras exista una vida física, ya que esta condiciona los actos que ayudan a alimentar tanto al ego como al alma. Por lo tanto, todos los actos que nosotros pretendamos hacer, tienen una repercusión directa en nuestro ego, o en nuestra alma.
Prácticamente, aquí entra el segundo punto de discusión, que vale únicamente por este punto en específico. EL SER HUMANO HA SIDO CREADO PARA TRASCENDER, y esta trascendencia, es en sí el porqué de la existencia humana.
El ser humano, es el ser más elevado de la creación, puesto que comparte algunas características de los otros seres y elementos que existen en la creación, pero además está dotado de una serie de elementos abstractos que generan en él un condicionamiento de su comportamiento y de su interacción con las demás personas. Para ello, entonces, cada uno de nosotros tiene una misión, y esta misión parte del puro hecho que debemos dejar un elemento capaz de trascender nuestras vidas.
Este comentario, entonces, asevera el hecho que el ser humano ha sido llamado hacia la existencia, para simplemente trascender, y que por medio de sus acciones pueda entonces dejar una huella perdurable. El propósito de la vida humana se basa en la creatividad. Ésta se convierte en un elemento indispensable para el crecimiento, el desarrollo y la trascendencia, pues el plano físico está hecho de puras creaciones, y el plano espiritual, se alimenta de puras creaciones, que no son sino las virtudes y los dones de los seres humanos. Podemos decir también que la creatividad es uno de los dones de Dios, por lo tanto, si hemos sido creados a su imagen y semejanza, entonces compartimos dichos dones.

A manera de conclusión planteo algunos puntos importantes:

  1. El ser humano posee 2 naturalezas: una material y la otra espiritual
  2. El propósito de su existencia es la trascendencia
  3. La creación del ser humano está condicionada por la Creatividad
  4. Las 2 teorías (la del esencialismo y la del yo) son complementarias
  5. El esencialismo viene dado por la naturaleza espiritual
  6. El yo, está condicionado al plano material
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