El Ratón que quizo ser vampiro

Roía un ratón en la cocina
Buscando queso para su cena
Sacaba pan y lo cocía
Comía almendras de la alacena

Se acerca un vampiro y le dice:
¡Buen Ratón! ¿Usted que hace?
El ratón contesta muy triste:
Cocino para unos secuaces
El vampiro voló sobre el cuarto
El ratón asombrado lo veía
¡Quisiera tan solo volar un rato!
En su sueño encantado el decía
- ¡Baje usted señor vampiro!
Y présteme sus alas para el vuelo
- ¡Que no!, joven ratón
¡Que no puedo joven ratonzuelo!
El ratón vio fijamente al vampirito
y se dió cuenta que era muy feo
ya no quiso volar ni un ratito
¡para esa gracia me quedo en el suelo!
Y entonces entendió que ser libre
no es volar donde uno quiera
es no ser esclavo dónde se vive
y serlo tampoco afuera

Rene Mauricio Lemus

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