La historia del amante

Un día un amante fue desesperado a tocar la puerta de su bienamada.
Tocó una y otra vez esperanzado en que su amor detrás lo esperaba.
(Ella) ¿Quién es? (dijo en dulce voz)
(Él) ¿Cómo quién es? Abre mi amor.
(Él) ¿Quién es?, yo soy yo respondió.
(Ella) Vete, que en esta mesa no se acepta nada que esté crudo todavía.
Despechado y absorto en su tristeza el amante se fue al desierto a buscar una respuesta que saciara su espíritu.
Quemado pero maduro, regresó a la puerta de su amada.
El toca la puerta
y ella responde: "¿Quién es?"
y él contesta: "Soy tú, anhelo de mi alma".
"Entra", dice ella..."que en esta mi morada, no había sitio para dos."
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